jueves, 12 de septiembre de 2013

170 - La Progresion en las Marchas

Una vez que el vehículo está en la segunda marcha y el proceso de aceleración se encuentra en el intervalo de revoluciones indicado para el cambio, se puede realizar el cambio de diferentes formas, dependiendo de las condiciones del clima.

En los casos en que la vía por la cual se circula posee una velocidad media de circulación presenta una situación de transito fluido o despejado, se debe cambiar a la tercera marcha y mantener la aceleración del vehículo hasta alcanzar la velocidad adecuada a la circulación para cambiar posteriormente en la quinta marcha.

Es importante recordar que los cambios no excedan las 2500 revoluciones y que inmediatamente después de realizados tiene que adecuarse a las revoluciones que se necesitan para circular en la marcha elegida.

Si el vehículo se encuentra circulando en la segunda marcha con el motor ya revolucionado al régimen de cambio y con una velocidad similar a la de las condiciones de circulación, cambiar a la cuarta.

Este caso se puede presentar cuando la velocidad media de circulación en la vía es relativamente baja o si el transito es denso y con lleva la reducción de la velocidad media.

Si posteriormente la vía gana en velocidad media y se observa que se puede cambiar a la quinta marcha se debe realizar el cambio correspondiente.

En Situaciones de transito que no permitan progresar con las velocidades debido a la congestión del mismo o a determinadas causas que produzcan una circulación a velocidad lenta, se recomienda continuar en la segunda marcha y en cuanto se propasen las 2000 revoluciones sin llegar a superar las 2500 revoluciones cambiar al tercera velocidad para consumir menor cantidad de combustible.

Luego se puede cambiar a la cuarta o quinta velocidad, siempre y cuando las condiciones de circulación lo permitan y el intervalo de revoluciones de cambios lo permitan.